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Todo lo que debes saber sobre los meniscos: funciones, tipos de lesiones y tratamientos

¿Qué son?

Los meniscos son estructuras fibrocartilaginosas que se encuentran a nivel de la articulación tibiofemoral medial y lateral, siendo dos en cada rodilla. Poseen forma de semiluna y existe uno  en la región externa o lateral (menisco externo) y otro en la zona interna o medial (menisco interno).

¿Qué funciones cumplen?

Entre sus funciones más importantes está la de aportar estabilidad a la articulación y aumentar el área de contacto entre la superficie articular del fémur (convexa) y la tibia (cóncava en la zona medial y convexa en la lateral). Además, distribuyen las fuerzas de contacto entre ambos huesos y participan en la absorción de los impactos y en la lubricación, así como en la propiocepción de la articulación, es decir, en la capacidad de nuestro cerebro para saber en qué posición se encuentra esta parte del cuerpo.

¿Cómo se rompen los meniscos?

 Las roturas de menisco son habituales en la práctica deportiva, especialmente en el fútbol, el básquet, el rugby o el esquí, principalmente debido a las siguientes causas:

  • Giro o cambio repentino de dirección con el pie fijo al suelo.
  • Posición de cuclillas o flexión forzada.
  • Caída incorrecta tras realizar un salto.
  • De forma menos frecuente, también puede producirse a causa de un golpe directo.

Pero también puede darse en otras actividades que no tengan nada que ver con el deporte y que formen parte de nuestra rutina diaria. La edad es un factor importante, pues a medida que envejecemos las probabilidades de sufrir este tipo de lesiones aumentan. Esto se debe a que el componente de colágeno que los forma va perdiendo elasticidad, haciéndolos más susceptibles de sufrir una posible rotura.

En las personas de mayor edad suelen aparecer las llamadas “roturas degenerativas”. Estas se generan tras pequeños malos gestos sobre un menisco previamente desgastado, o pueden ser provocadas simplemente por su uso a través de los años.

¿Son frecuentes las patologías meniscales?

Es una de las patologías más frecuentes de la rodilla, generando molestias y limitación funcional en los pacientes. La cirugía meniscal es el procedimiento quirúrgico más habitual en medicina deportiva

¿Cuáles son los síntomas de una rotura meniscal?

Al sufrir una rotura meniscal después de realizar un gesto determinado, el cual  puede haber sido efectuado con mayor o menor energía los pacientes suelen sentir dolor. Durante los siguientes días, es posible que el paciente note como, además del dolor, aparecen uno o más de estos síntomas:

  • Aparición de derrame articular.
  • Dificultad para flexionar la rodilla.
  • Dificultad para caminar.
  • Bloqueos y/o dificultad para extender completamente la rodilla.

¿Todas las lesiones meniscales se operan?

Para nada, todas las lesiones tienen sus particularidades, y no todas deben operarse, así que no podemos darlo por sentado en ningún caso. El tratamiento se decide según la intensidad de los síntomas y la forma en que afectan al paciente al realizar actividades rutinarias de su vida diaria. Al realizar la resonancia, se podrán observar y analizar las características de la rotura meniscal, que serán claves para decidir el tratamiento a seguir.

Como en todo tipo de patología, se debe valorar en primer lugar el tratamiento conservador, es decir, no quirúrgico. Este tratamiento se realiza a través de terapias antinflamatorias y rehabilitación, fundamentalmente en aquellos pacientes en los que el dolor no es frecuente ni afecta a sus actividades diarias de manera significativa.

En aquellos casos en los que este tratamiento conservador no funcione, o en los que el dolor e incapacidad afecte a la calidad de vida del paciente, será necesario realizar una intervención quirúrgica de manera artroscópica. Las características del procedimiento a realizar se adaptarán al tipo de rotura, expectativas deportivas y  necesidad de cada paciente.

¿Qué tratamientos quirúrgicos existen?

En los casos en los que se requiera intervención quirúrgica, existen diferentes alternativas a valorar en función de cada caso, las exponemos a continuación.

Meniscectomía: es la resección (parcial o total) del tejido meniscal dañado hasta lograr un remanente meniscal estable. Al realizar esta intervención, se busca siempre conservar la mayor cantidad posible de tejido meniscal, debido al impacto que esto genera en la sobrevida de la rodilla, tanto a corto como a largo plazo.

Sutura meniscal (reparación): Esta intervención se realizará siempre que sea posible, lo que dependerá de ciertos factores como la edad, la localización y la antigüedad de la rotura. En el preoperatorio, y conjuntamente con el paciente, se valorará la posibilidad de adaptación a un proceso de rehabilitación más prolongado que en los casos de intervención por meniscectomía.

Existen diferentes técnicas de sutura meniscal, que variarán en función de las características y localización de la lesión.

Sustitución meniscal: tras realizar una meniscectomía parcial, con el paso del tiempo puede aparecer dolor en la zona donde ha sido resecada una parte del menisco. A esto se le llama “síndrome postmeniscectomía”. Según el estado general de la articulación y el remanente meniscal existente, puede realizarse una sustitución meniscal con el objetivo de lograr una disminución del dolor.

Trasplante meniscal: es la alternativa terapéutica utilizada para tratar el “síndrome postmenicectomía” en aquellos casos en los que al paciente se le ha realizado una meniscectomía total. Para el trasplante se utiliza un aloinjerto meniscal proveniente del banco de tejidos.

¿Todos los procedimientos quirúrgicos conllevan el mismo proceso de rehabilitación?

La rehabilitación de una cirugía meniscal siempre va ligada al procedimiento quirúrgico realizado. Sin embargo, existe una etapa inicial (aproximadamente 2 semanas) que es común a todas las cirugías, donde el objetivo es lograr un adecuado control del dolor y de la inflamación:

  • Aplicación de hielo local (10-15 minutos cada 3 horas).
  • Medicación analgésica y antinflamatoria indicada en el momento del alta.
  • Elevación de la extremidad operada.
  • Ejercicios isométricos para lograr la activación de cuádriceps.

Superada esta etapa inicial, comenzará una segunda fase de rehabilitación específica para cada tipo de cirugía, tal y como explicamos a continuación.

Meniscectomia parcial

  • Carga parcial progresiva con muletas.
  • Flexión progresiva de la rodilla.

Sutura meniscal

  • Hasta la tercera semana, carga propioceptiva (apoyo mínimo del pie en el suelo) con muletas y férula de rodilla en extensión. Y de la tercera a la sexta semana, carga parcial progresiva con muletas, sin férula.
  • Extensión completa con férula hasta el retiro de puntos (10-15 días), flexión 0-60º hasta la tercera semana y 0-90º hasta la sexta semana.

Sustitución o trasplante meniscal

  • Descarga completa con muletas y férula de rodilla en extensión hasta la tercera semana. Pasado este período, carga parcial progresiva con muletas, sin férula hasta la sexta semana.
  • Extensión completa con férula hasta el retiro de puntos (10-15 días), flexión 0-60º hasta la tercera semana y 0-90º hasta la semana sexta.

 

Rodilla hinchada: ¿a qué se debe?

Al aumento de la cantidad de líquido intraarticular se lo denomina con frecuencia como “derrame articular”. La gravedad y urgencia del cuadro irán de la mano de la causa que lo origine.

¿Cuáles son las principales causas de un derrame articular?

Este cuadro clínico puede deberse a diferentes causas, entre las que se encuentran los traumatismos directos, o indirectos (entorsis o torsiones de la rodilla), las enfermedades de la membrana sinovial, la existencia de una patología degenerativa y las infecciones o artritis sépticas.

En los casos de derrame articular post traumatismo, torsión o sobreexigencia física, el origen puede ser:

  • Rotura de ligamentos de la rodilla
  • Lesiones meniscales
  • Patología degenerativa
  • Fracturas a nivel de la articulación

Puede también aparecer derrame articular secundario a patologías de origen sistémico (diagnosticadas o no diagnosticadas) tales como:

  • Artritis reumatoide
  • Artritis séptica
  • Gota
  • Pseudogota
  • Sinovitis transitorias

¿Qué hacer ante la  aparición de derrame articular?

Tras una torsión: si el derrame articular aparece tras un traumatismo o torsión, de manera inmediata se sugiere mantener la extremidad en descarga utilizando muletas para deambular y colocar frío en la rodilla cada 2-3 h. (evitando el contacto directo del hielo con la piel, para evitar quemaduras).

Posteriormente, y tan pronto como sea posible, se debería acudir a urgencias donde se realizará la exploración y pruebas complementarias  necesarias.

En casos de derrame articular significativo, una punción evacuadora ayuda a controlar el dolor de manera significativa, orientando también hacia un posible diagnóstico según el contenido evacuado de la rodilla (hemático, sinovial, etc).

En el postoperatorio: en algunas ocasiones, como en los procesos postoperatorios, aparece inflamación y/o derrame articular que puede venir acompañado de un aumento de la temperatura local a nivel de la rodilla y también a nivel corporal. Este cuadro es esperable, de manera aislada, en los primeros 7-10 días del postoperatorio. Se recomienda no tomar ningún antibiótico sin antes acudir a urgencias y realizar una punción evacuadora (artrocentesis) cuando sea necesario y un cultivo del líquido articular. La aparición de los síntomas descritos anteriormente es, con frecuencia, consecuencia del  proceso inflamatorio postoperatorio, sin tener relación alguna con un proceso infeccioso. Se recomienda un seguimiento de cerca y mantener una conducta expectante, con un control periódico de la temperatura corporal.

En rodillas degenerativas: cuando existe un historial previo de patología degenerativa y aparece derrame articular es conveniente realizar reposo, descargar la articulación utilizando muletas y colocar hielo. En casos de derrame articular con la rodilla en tensión, es conveniente acudir al especialista, realizar una punción evacuadora y tener un control evolutivo de la articulación.

Enfermedades de la membrana sinovial: existen diferentes enfermedades que afectan a la membrana sinovial y que frecuentemente debutan con derrame articular, ya sea de líquido sinovial o de contenido hemático (hemartrosis). En estos casos y ante la aparición prácticamente espontánea y sin causa aparente del derrame articular, una punción articular realizada por un especialista y estudios por imágenes como radiografías y resonancia magnética orientan hacia un diagnóstico específico, siendo en ocasiones conveniente realizar una visita posterior por Reumatología.

¿Cómo evitar el derrame articular cuando existe un proceso degenerativo de la articulación?

Existen medidas para proteger la articulación y reducir el riesgo de inflamación de la rodilla en aquellos casos en los que el derrame articular está asociado a un proceso degenerativo.

Estas son:

  • Control del peso corporal
  • No realizar ejercicios de impacto
  • Fortalecer la musculatura periarticular, como así también realizar ejercicios de elongación, propiocepción y mantener un correcto balance articular.
  • Aplicar frío local después de realizar ejercicio físico

 

La labor científica de Equilae continúa recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales

El pasado mes de mayo tuvo lugar en Santander el 7º Congreso Conjunto AEA-SEROD, uno de los eventos de referencia tanto a nivel nacional como internacional en el ámbito de la artroscopia y de la cirugía de rodilla.

Equilae ha contado con una activa participación de sus integrantes en diferentes mesas redondas y cursos de instrucción, y ha presentado múltiples trabajos en distintos formatos (comunicaciones orales, posters y videotécnicas) que abarcan todo el ámbito quirúrgico de la patología de rodilla.

Nuevamente, nuestro equipo ha sido distinguido con varios reconocimientos:

  • Premio a la “Mejor Comunicación Oral en Patología de Rodilla Artroscópica”: Análisis in vivo del control de la inestabilidad rotacional mediante tenodesis anterolateral de Lemaire modificado realizada aisladamente, presentado por el Dr. Simone Perelli.
  • Premio a la “Mejor Videotécnica del Congreso”: Prótesis femoropatelar biológica. Trasplante osteocondral fresco de superficie troclear y patelar, presentado por el Dr. Maximiliano Ibáñez.

Dr. Simone Perelli – “Análisis in vivo del control de la inestabilidad rotacional mediante tenodesis anterolateral de Lemaire modificado realizada aisladamente”

Dr. Maximiliano Ibañez – “Protesis femoropatelar biológica. Trasplante osteocondral fresco de superficie troclear y patelar”

Por otro lado, durante el XXIII Congreso Internacional de la Asociación Mexicana de Cirugía Reconstructiva Articular y Artroscopia (AMECRA), obtuvimos nuevos reconocimientos. En esta ocasión ha sido el turno para el Dr. Christian Javier Sánchez Rabago, del Hospital Ángeles León de México, quien cursó una estancia formativa en Equilae entre los meses de junio y noviembre de 2017. Durante su estancia en el equipo, participó como colaborador en el trabajo de investigación “Reconstrucción aislada del ligamento patelofemoral medial con fijación femoral elástica sin implante en caso de luxación patelofemoral”, el cual fue presentado y premiado con el primer lugar en la modalidad Podium.

Dr Christian Javier Sanchez Rabago recibiendo el premio otorgado por AMECRA, y junto al Dr Joan Carles Monllau, jefe de la Unidad de Cirugía Artroscópica y Rodilla de ICATME, Grupo Equilae.

En Equilae creemos que compartir conocimientos y experiencias es una de las mejores formas de crecer. Esta premisa ha sido siempre la piedra angular sobre la que se creó el programa de fellowship, y que, año tras año, va dando sus frutos.

Estos reconocimientos llenan de orgullo a Equilae, por poder contribuir a la formación de grandes profesionales y estimular un trabajo en equipo que trasciende fronteras.


 

Equilae, pionero en la utilización de una nueva técnica para reconstruir el ligamento cruzado anterior en niños

Equilae ha sido pionero en Europa en la utilización de una nueva técnica de reconstrucción del ligamento cruzado anterior en niños que, hasta ahora, solamente se había utilizado en Australia.

Dicha técnica, consiste en trasplantar al niño un tendón isquiotibial proveniente de uno de sus progenitores. De esta manera, no solo disminuye la agresión quirúrgica al paciente pediátrico, sino que también se evita el riesgo de obtener tendones de diámetro y/o longitud insuficiente. Este tipo de riesgos son bastante frecuentes en los preadolescentes y se ha relacionado con un aumento de la tasa de re-rotura del futuro ligamento.

Gracias a la donación tendinosa por parte de los padres biológicos del paciente, podemos evitar el riesgo de rechazo. Además, la realización de gestos técnicos específicos durante la cirugía, previene el daño de los cartílagos de crecimiento y su posible repercusión en el futuro desarrollo del niño a medida que vaya incrementando su estatura.

Estas modificaciones técnicas, llevadas a cabo durante la reconstrucción ligamentaria en los niños, permiten estabilizar la rodilla de manera efectiva, evitando la aparición de lesiones meniscales y cartilaginosas, así como el posible desgaste prematuro de la articulación.

En la siguiente entrevista, el Dr. Juan Carlos Monllau, jefe de la Unidad de Rodilla y Cirugía Artroscópica de ICATME, jefe del Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital del Mar y miembro de Equilae, ha explicado, en una aparición reciente en TV3 y en La Vanguardia, en qué consiste esta técnica de reconstrucción.

Como siempre, en Equilae seguimos investigando en busca de los mejores resultados a través de técnicas menos invasivas.


 

10 cosas que debes saber sobre el ligamento cruzado anterior

¿Qué es el ligamento cruzado anterior y para qué sirve?

El ligamento cruzado anterior (LCA) es uno de los 4 estabilizadores principales de la rodilla, formando el “pivote central”  junto al ligamento cruzado posterior (LCP).

Es el principal estabilizador anterior de la rodilla, evitando el desplazamiento anterior de la tibia con el fémur, además controla la hiperextensión y la rotación interna.

¿Cómo se producen las lesiones de LCA?

Aunque pueden ocurrir en diferentes actividades de la vida diaria, las lesiones de ligamento cruzado anterior suelen estar relacionadas con la práctica deportiva, especialmente en deportes que requieren “pivotaje”, como es el caso del fútbol, el básquet, el esquí o el rugby.

Es habitual que se produzcan mediante una autolesión, es decir, sin que intervenga ningún otro factor que nuestros propios movimientos. La lesión de LCA puede darse en la caída tras realizar un salto o al realizar un cambio de dirección, a lo que se suma la contracción del cuádriceps y movimientos en valgo, flexión y rotación externa.

¿Cuáles son los síntomas de una rotura de LCA?

En el contexto agudo, es frecuente que se dé una inflamación intensa de la rodilla o hemartrosis, es decir, acumulación de sangre en la rodilla, acompañada de dolor y limitación del rango de movilidad.

Después de este proceso agudo disminuye el dolor y comienzan los síntomas de “fallo” o inestabilidad articular al realizar gestos de rotación, movimientos rutinarios o actividades de la vida diaria, como consecuencia de la rotura de uno de los principales estabilizadores de la rodilla.

¿Cuáles son los riesgos asociados a una rotura de LCA?

Tras la rotura de LCA pueden aparecer episodios de inestabilidad o la sensación de “fallo de la rodilla” (así es como lo describen muchos de nuestros pacientes), y esto conlleva un mayor riesgo de sufrir roturas meniscales o daños en el cartílago, lo que puede suponer el desarrollo de artrosis a largo plazo.

¿Todas las lesiones de LCA se operan?

En la mayoría de los casos la resolución debe ser quirúrgica, ya que es la única vía para normalizar la estabilidad de la rodilla. A pesar de ello, en aquellos pacientes con escasa demanda física y que no sufren episodios de inestabilidad durante las actividades de la vida diaria se puede indicar un tratamiento conservador o no quirúrgico.

¿Qué técnicas se utilizan para la reconstrucción de LCA?

Existen diferentes técnicas para la reconstrucción del ligamento cruzado anterior (RLCA). Hoy en día, se utilizan técnicas “anatómicas”, que han desplazado a las utilizadas previamente, llamadas “transtibiales”, ya que estas últimas no lograban controlar la estabilidad rotacional de la rodilla.

¿Qué injerto es el más adecuado?

Para reconstruir el ligamento cruzado anterior se debe utilizar un injerto, y la elección del injerto se decide según cada caso, dependiendo de la edad, la altura y el peso del paciente. También influyen en la elección el tipo de deporte realizado y la frecuencia e intensidad con la que se lleva a cabo, y además se tienen en cuenta algunas características biomecánicas de la articulación.

Los injertos que se utilizan con mayor frecuencia son:

  • Tendones isquiotibiales: su principal ventaja es la menor morbilidad en la zona de donde se obtiene el injerto y la posibilidad de estos de regenerarse. Además, es estéticamente favorable, ya que la cicatriz es menor (25mm aprox) y se realiza en la parte anterointerna de la rodilla. En cuanto a las desventajas, encontramos principalmente el tiempo de integración del tendón al hueso (10-12 semanas).
  • Tendones rotulianos: la mayor ventaja es que el injerto se integra más rápido (entre las 4 y las 6 semanas). Pero, como contrapartida, puede presentar un mayor dolor en la cara anterior de la rodilla tras la cirugía. Además es menos estético, ya que el injerto se obtiene realizando una incisión en la parte anterior de la rodilla de unos 5-6cm.
  • Tendón cuadricipital: la técnica es similar a la del tendón rotuliano. Se obtiene junto con un fragmento óseo del polo superior de la rótula, pero no posee pastilla ósea en el otro extremo. Las principales ventajas son que se integra rápidamente a nivel del fémur y que genera menos dolor en la cara anterior de la rodilla que la plastia del tendón rotuliano. La desventaja es que requiere el mismo tiempo de incorporación en la tibia que los tendones isquiotibiales.

Estas son las principales opciones en el caso de las cirugías primarias. Otras estructuras tendinosas o los aloinjertos suelen reservarse para cirugías de revisión o multiligamentarias.

¿Qué pacientes presentan un mayor riesgo de volver a romperse tras una reconstrucción de LCA?

Existe evidencia suficiente de la existencia de que algunos pacientes tienen un mayor índice de fracaso o re-rotura tras una reconstrucción del ligamento cruzado anterior. Entre ellos se encuentran:

  • Menores de 18 años
  • Deportistas con alto nivel de pivotaje a nivel de la rodilla
  • Pacientes hiperlaxos
  • Pacientes con un alto grado de inestabilidad rotacional preoperatoria
  • Aquellos pacientes que son sometidos a cirugías de revisión

En los pacientes que presentan alguna/s de estas características, se suele asociar una tenodesis anterolateral con el objetivo de disminuir la inestabilidad residual y/o la tasa de re-rotura.

¿Cuándo hay que operarse?

El momento idóneo es cuando la articulación se ha desinflamado, se ha logrado recuperar la movilidad al completo y el dolor ha remitido. Para facilitar que esto ocurra, se le indican al paciente una serie de pautas de rehabilitación que deberá seguir antes de la operación, tales como realizar ejercicios para el fortalecimiento muscular o la crioterapia. Tengamos en cuenta que realizar un buen trabajo durante el preoperatorio optimizará los resultados del postoperatorio.

¿Cómo es el postoperatorio y cuál es el tiempo de recuperación?

El paciente suele permanecer ingresado hasta el día siguiente de la intervención. Utilizará ortesis para proteger la rodilla durante las primeras dos semanas y ayudar a mantenerla extendida durante la noche.

Durante los primeros días o semanas se prioriza el control del dolor (mediante crioterapia y medicación específica) y la activación muscular (mediante ejercicios isométricos), y progresivamente se va recuperando la movilidad, agregando ejercicios de musculación según la tolerancia de cada paciente.

En esta fase, será indispensable contar con un proceso de rehabilitación personalizado, lo que requerirá un trabajo coordinado entre el cirujano y el fisioterapeuta.

Todos los pacientes sometidos a una cirugía de LCA deben reintegrarse de forma progresiva al deporte, realizando un programa de “Return to play” de acuerdo a la actividad deportiva específica de cada paciente.

En esta etapa, el trabajo en conjunto con el rehabilitador es indispensable para llevar adelante un programa que involucra actividades funcionales, perfeccionamiento y corrección de gestos deportivos así como el fortalecimiento  muscular, que permitirán lograr no solo un nivel de satisfacción elevado a la hora de la reincorporación deportiva sino también una disminución en la posibilidad de sufrir una nueva lesión.


 

Los programas formativos de EQUILAE, un referente entre la comunidad científica

Desde el año 2004 Equilae recibe como fellows a médicos residentes y especialistas en Ortopedia y Traumatología de diferentes lugares del mundo. Como resultado de estas acciones docentes, la unidad no solo ha formado con éxito a numerosos especialistas, sino que también ha crecido gracias al intercambio de experiencias y conocimientos con grandes profesionales, ha ampliado su red de contactos y, no menos importante, ha entablado grandes amistades que siguen intactas a día de hoy.

Los sucesivos perfeccionamientos en nuestro programa formativo nos han valido el reconocimiento de la AEA (Asociación Española de Artroscopia), ESSKA (European Society of  Sports Traumatology, Knee Surgery & Arthroscopy) e ISAKOS (International Society of Arthroscopy,  Knee Surgery & Orthopaedic Sports Medicine) como teaching center de dichas sociedades científicas.

Desde su creación, el programa ha ido introduciendo mejoras progresivamente mediante la incorporación de diferentes actividades educacionales. Hoy contamos con una práctica artroscópica mensual en simuladores, un laboratorio cadavérico semestral y dos sesiones clínicas mensuales. Además, incorporamos a nuestros fellows en importantes congresos nacionales e internacionales y en diferentes eventos científicos. Todo ello sin olvidar la actividad asistencial del equipo (entre 3 y 5 módulos de consulta semanales) y la asistencia en quirófano (realizamos más de 600 cirugías al año).

Debido a la alta demanda de médicos de todo el mundo, hemos establecido una limitación en el número máximo de fellows que se aceptan simultáneamente. De esta forma generamos una estructura de trabajo organizada, que garantiza la excelencia del aprendizaje y el máximo aprovechamiento por parte de los participantes del programa, lo que permite potenciar aún más la investigación y la actividad asistencial del equipo.

Además, desde el año 2013, Equilae cuenta con la figura de un fellow anual remunerado. La creación de este perfil potencia todavía más su vinculación y su compromiso con el equipo, asumiendo el fellow tareas de gran responsabilidad. Dicho de otra forma, el fellow es una pieza clave en la estructura del equipo.

En Equilae tenemos claro que compartir conocimientos y experiencias es una de las mejores formas de crecer. Hasta el día de hoy, han realizado su experiencia como fellow 83 cirujanos ortopédicos, de 28 países y 5 continentes.

Como suele ocurrir en estos casos, creemos que lo más indicado es que los propios fellows expliquen su experiencia de primera mano. En el siguiente vídeo, el Dr. Simone Perelli, de Italia, explica como ha sido su experiencia durante la realización del fellow anual, desde julio del 2017 hasta junio del 2018.

El programa de fellowship es una de nuestras máximas prioridades y trabajamos constantemente para mejorarlo. En Equilae las puertas siempre están abiertas.

Gracias a todos los que lo habéis hecho posible.


 

El Congreso Nacional de Artroscopia y Rodilla galardona a Equilae por su labor científica

Desde Equilae mantenemos intacto el compromiso y la pasión por el trabajo científico que nos ha valido el reconocimiento de la comunidad científica a lo largo de los últimos años. Durante este tiempo, nuestras investigaciones se han podido ver reflejadas en una gran cantidad de artículos publicados en revistas internacionales y nacionales a cargo de los diferentes miembros de la Unidad.

Gracias al esfuerzo constante en nuestra labor científica, nuestro equipo, liderado por el Dr. Juan Carlos Monllau, ha recibido dos prestigiosos premios que nos fueron otorgados durante el 6º Congreso Conjunto AEA-SEROD, celebrado entre los días 24-26 de mayo en Zaragoza.

Por un lado, Equilae obtuvo el premio al Mejor Artículo publicado en revista internacional de impacto, con el reciente trabajo sobre trasplante meniscal lateral publicado en la revista americana Arthroscopy, titulado “Capsulodesis Versus Bone Trough Technique in Lateral Meniscal Allograft Transplantation: Graft Extrusion and Functional Results” que el Dr. Àngel Masferrer se encargó de presentar en nombre del equipo.

De la misma forma, también recibimos un segundo galardón con motivo de la Mejor Videotécnica Quirúrgica, con la videotécnica titulada “Reconstrucción de ambos ligamentos cruzados con injertos parentales en pacientes con fisis abiertas” expuesta por el Dr. Pablo Gelber.

Además, como ya ocurrió días antes durante el congreso de ESSKA en Glasgow, el congreso contó con una presencia y una participación muy destacada por parte de los miembros de nuestro equipo en diferentes ponencias, mesas científicas y cirugías en directo.

En Zaragaoza, una vez más, nos sentimos orgullosos de los grandes profesionales que integran nuestra unidad y de los nuevos reconocimientos a nuestra labor científica y quirúrgica en el campo de la cirugía de rodilla y artroscopia. Seguiremos trabajando para continuar siendo un referente en este ámbito. ¡Gracias a todos los que lo habéis hecho posible!


 

Equilae publica un perfeccionamiento en la técnica del trasplante meniscal

Es conocida la relación entre la cantidad de tejido meniscal resecado y la aparición de cambios degenerativos que pueden aparecer en la rodilla con el paso de los años. Debido a esto, en la actualidad, y cuando la rotura lo permite, las técnicas tienden a ser más conservadoras, siendo su objetivo reparar o sustituir el tejido meniscal dañado o meniscectomizado previamente.

En el año 2001, en Equilae se realizó el primer trasplante meniscal alogénico. Lo que se pretendía con esta técnica era disminuir los síntomas de un paciente que había sido meniscectomizado tiempo atrás (cuadro al que se llamó “síndrome postmeniscectomía”).

Desde entonces se han realizado más de 200 trasplantes meniscales a lo largo de los cuales se han ido introduciendo mejoras de forma continua.

Durante los últimos años, en Equilae se ha asociado una capsulodesis a la técnica de trasplante meniscal lateral con el objetivo de evitar o reducir la extrusión del menisco trasplantado. La misma se realiza mediante el pasaje de suturas a través de la cápsula articular e introduciendo estas en 2 túneles a través de la tibia.

En relación a esta técnica, compartimos con vosotros el artículo que hemos publicado recientemente en la revista Arthroscopy, con un nivel de evidencia II, donde se presentan los resultados obtenidos tras comparar la primera serie de trasplantes meniscales con barra ósea y la serie actual, en la que al realizar la cirugía de sustitución, se asoció la técnica de capsulodesis.

Como veréis, en el grupo de pacientes a los que se realizó una capsulodesis se encontró una menor extrusión meniscal, manteniendo a su vez una similar mejoría en la funcionalidad y en el alivio del dolor.

La capsulodesis es una técnica confiable, reproducible, y que no requiere de la utilización de implantes.

Esperamos sea de vuestro interés.

Puedes ver el artículo completo aquí.

También es posible visualizar la técnica en cuestión en el siguiente link.


 

Fernando Belasteguín y su experiencia con las lesiones deportivas

Fernando Belasteguín “Bela”, el mejor jugador de padel del mundo durante 16 años consecutivos, nos cuenta su experiencia con las lesiones deportivas.

En Equilae compartimos muchas cosas con el jugador argentino, además de ser uno de nuestros pacientes, nos une la búsqueda de la excelencia y la pasión por lo que hacemos. Por eso teníamos muchas ganas de hablar con él sobre las lesiones deportivas porque sabíamos que su perspectiva podía ser muy interesante.

Durante la entrevista, “Bela” aborda interesantes reflexiones: la actitud ante una lesión y la importancia del “sentido común” en la toma de decisiones, el pre y post operatorio, su criterio para elegir al cirujano y la importancia del proceso de rehabilitación.

Gran deportista y mejor persona. Un ejemplo. ¡Que lo disfrutéis!

 


 

Equilae desarrolla una nueva técnica contra las infecciones de rodilla

Hoy queremos compartir la actitud preventiva que adoptamos en Equilae ante las infecciones en cirugía de rodilla, así como el desarrollo de una nueva técnica que nos ha permitido reducir a cero las infecciones después de la reconstrucción del ligamento cruzado anterior.

El periódico La Vanguardia se ha hecho eco de esta técnica:

Una nueva técnica reduce a 0 las infecciones lesiones de ligamentos rodilla

Las lesiones degenerativas de rodilla (artrosis o desgaste articular) suponen una importante alteración de la calidad de vida, produciendo dolor e impidiendo la realización de actividades cotidianas. Por otro lado, las lesiones ligamentosas de rodilla (la lesión del ligamento cruzado anterior es la más conocida) imposibilitan en muchos casos la práctica deportiva con normalidad, lo que también influye negativamente en las personas activas.

Cuando se opera en Equilae a un paciente por una lesión degenerativa o por una lesión ligamentosa de rodilla, el objetivo es devolver la calidad de vida y el retorno a la práctica deportiva. Nuestra misión es la satisfacción del paciente.

No obstante, pueden aparecer complicaciones que hacen que ese retorno a la normalidad sea más lento, como la infección postquirúrgica. Ese retorno a la normalidad se puede dificultar cuando la gestión de la infección no se realiza de manera adecuada. Se detallan a continuación, en primer lugar, las infecciones protésicas (después de cirugía de prótesis total de rodilla, PTR) y en segundo lugar las infecciones en cirugía ligamentosa (después de reconstrucción de ligamento cruzado anterior, R-LCA)

 

Infección después de prótesis total de rodilla (PTR)

La tasa media de infección de PTR en Europa es de alrededor del 2,5-3%. En Equilae se ha conseguido disminuir esta tasa hasta el 1,5%. Esto se ha logrado mediante la implementación de diversas medidas:

  • Descolonización bacteriana previa a la cirugía: mediante la utilización de agentes antisépticos los días previos a la cirugía, se consigue disminuir la posibilidad de que en la piel del paciente existan bacterias que puedan producir la infección.
  • Optimización de profilaxis antibiótica: cuando se implanta una prótesis, siempre se administra antibiótico antes de realizar la cirugía. Con esto se consigue disminuir el riesgo de infección. Además, en Equilae, siguiendo los estudios más recientes sobre el tema, se adapta esta profilaxis en función de los factores de riesgo de cada paciente (obesidad, tratamientos antibióticos previos, enfermedades reumáticas, etc.)
  • Uso de cemento con antibiótico: para anclar las prótesis de rodilla al hueso (tanto al fémur como a la tibia) se utilizan cementos biológicos. Estos cementos se pueden cargar con antibiótico, una medida eficaz según los registros de prótesis de los países escandinavos.

¿Qué pasa si a pesar de estas medidas se infecta la PTR?

Afortunadamente, en Equilae el equipo está habituado al manejo de la infección protésica, formando parte de prestigiosas organizaciones europeas que se dedican al estudio de la misma (ESSKA, Pro-Implant Foundation, por ejemplo).

La parte más importante para la gestión de la infección después de PTR es el diagnóstico, ya que en muchos casos estas infecciones únicamente producen dolor y no van acompañadas de los síntomas que los pacientes o muchos profesionales entienden como infección: pus, fiebre, etc. Este desconocimiento puede acarrear graves consecuencias, porque al no diagnosticarse no se realiza el tratamiento adecuado. Por tanto, ante un paciente que después de implantar una PTR siempre ha tenido dolor, es crucial descartar que este dolor no sea debido a una infección protésica. Este tipo de infecciones de PTR que únicamente cursan con dolor se conocen como infecciones de bajo grado, ya que las bacterias son capaces de acantonarse en la prótesis formando una biopelícula que impide que los antibióticos actúen. Por eso, en caso de diagnóstico de infección de PTR es necesario realizar una cirugía al mismo tiempo que se asocian antibióticos.

 

Infecciones después de reconstrucción de ligamento cruzado anterior (R-LCA)

Este tipo de infecciones son algo menos frecuentes que las de prótesis total de rodilla, aunque es igualmente importante. Los registros europeos señalan una tasa de infección de entre el 1% y el 2%. En los últimos años, en Equilae se ha conseguido reducir las infecciones de R-LCA a una tasa 0. Esto se ha conseguido mediante la implantación de una técnica desarrollada junto con investigadores australianos. Esta técnica consiste en impregnar la plastia de LCA (el nuevo ligamento que se va a implantar para sustituir el ligamento roto) en una solución de vancomicina. Esta práctica ha sido avalada por varios estudios científicos y ha permitido la entrada de Equilae en el prestigioso ACL study group, así como la participación en convenios de estudios científicos con hospitales tan importantes como el Charité de Berlín. Estas colaboraciones han permitido saber más sobre el origen de la infección de R-LCA, su prevención y su tratamiento.

 

En definitiva, se trata de medidas encaminadas a disminuir el riesgo de infección y optimizar el tratamiento con el objetivo de mejorar la calidad de vida del paciente.